Ahora intentaremos lo mismo pero en base a aspectos mas especializados, en general aspectos relacionados con los distintos campos de investigación que tengan relación con el fondo antiguo.
Sin complicarnos demasiado la vida se nos ocurren a priori: diplomática, historia, literatura, arte, tipografía, edición, encuadernación, imprenta…, y así podríamos seguir, pero nos vamos a detener.
Pensar en alguien que tenga interés en hacer un estudio sobre cualquiera de estos campos sobre fondos antiguos. Intentemos cuantificar el esfuerzo que supondría (en términos generales) alguna de estas investigaciones: el investigador o estudioso necesitaría localizar los ejemplares objeto de su estudio, contactar con quien los tuviera en propiedad, solicitar permisos de acceso, concertar en algunos casos la visita o incluso la reserva, desplazarse a los lugares donde se encontraran los ejemplares,….
Ahora analicemos esta misma situación desde el punto de vista de la biblioteca digital: en el peor de los casos tendría que registrarse en la pagina web de la biblioteca que exhibiera el ejemplar objeto del estudio. Por regla general, las digitalizaciones ofrecen distintos niveles de calidad, que serán útiles a distintos tipos de estudio (pensar que no es lo mismo la calidad de imagen que necesite un estudioso de los textos, que uno de las tipografías o las encuadernaciones).
Evidentemente la biblioteca digital no podrá cubrir el 100% de los aspectos que pueden merecer ser estudiados en el fondo antiguo. Pero de lo que si estamos seguros, es que cuando menos elevara considerablemente el nivel de acceso a los ejemplares con respecto al sistema de acceso físico. Seguramente alguien dedicado a un estudio de materiales no encontrara toda su información en este tipo de fuentes y necesitara un contacto físico con el ejemplar. Aunque es indudable que parte de su trabajo (aunque solo sea la aproximación o la decisión sobre la pertinencia del ejemplar para su estudio) también podrá realizarse en base a las imágenes de este o a las notas que pudieran acompañarle en la descripción.
Pensemos también en que hay ejemplares que por su estado de deterioro, no son accesibles nada mas que a sus conservadores. Aprovechando las labores de conservación se aprovecha para digitalizar dichas obras estando a partir de ese momento accesibles tanto a los estudiosos especializados como al publico en general.
Una vez mas pensemos en el caso de la Biblioteca Histórica Marques de Valdecilla de la Universidad Complutense de Madrid. Mas concretamente en la Biblioteca Digital Dioscórides. A día de hoy tiene digitalizados 2.750 ejemplares a texto completo, los cuales están disponibles a todo el mundo a través de la pagina web.
Pensemos que uno de los fines revalorizados de una biblioteca es poner a disposición del publico sus fondos así como encargarse de su difusión. Gracias a la digitalización esto adquiere una nueva dimensión para el fondo antiguo.
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